La madera es atacada en muchas ocasiones por los denominados insectos xilófagos (xilo = madera + fago = comer), estos insectos en nuestra área principalmente se tratan de carcomas o  termitas, aunque también existen otros insectos como las avispas de la madera y las hormigas xilófagas, sin embargo estos dos últimos insectos no muestran una gran relevancia en nuestro entorno. 

 


Carcoma

Los principales métodos de convate de esta plaga son: 

 

Físicos:

  • Choque térmico Frío / Calor.
  • Variación de la presión.

 

Químicos:

  • Impregnación
  • Inmersión
  • Ascensión

 

Tecnológicos:

  • Ultrasonidos.
  • Onda Electromagénica.
  • Radiación Ultraviolenta.

 

Dependiendo del elemento a tratar, así como de las derivadas producidas por su entorno, uso y valor, se emplean unos u otros métodos de control.

 

El el grupo de la carcoma, distinguimos tres tipos:

  • Anóbiodos.
  • Líctidos.
  • Cerambícidos.

Algunas fuentes aluden a más de 40.000 especies diferentes de carcomas o polillas de la madera. Estas se dividen en varios subgrupos, pero básicamente las de mayor relevancia en nuestro país son los tres tipos señalados con anterioridad. 

 

Siendo de entre las tres, el Anobium punctatum De Geer el más común en Europa.  Identificado como el causante de daños en el mobiliario doméstico en más del 90% de las ocasiones.

 

Su hábitat se encuentra en madera seca y generalmente no expuesta a la intemperie, siendo el mobiliario precisamente el lugar preferido por este insecto.

 

Su ciclo vital se puede ver ralentizado o bien acelerado según el grado de humedad y temperatura. Siendo en las costas y zonas de ríos, pantanos y humedales donde se desarrollan con mayor facilidad. Así como temperaturas suaves de 18 a 26 grados, siendo 22 grados su óptimo para su desarrollo .

 

Esta especie ataca prácticamente todas las maderas secas, exceptuando muy pocas como Algunos tipos de Caoba (ejemplo: Caoba de Cuba) el Cedro o Enebro, la Acacia, el Alcanfor, el duramen del Roble .

 

Cuando el insecto ya es adulto y esta dotado de alas se desarrolla durante toda la primavera y verano, vive de una a 3 semanas, ya no toman alimento y las hembras depositan de 20 a 40 huevos cada una en un agujero, ranura o fisura de la madera.

Los huevos eclosionan a las 2 semanas aproximadamente dando comienzo a una nueva generación la cual se alimentara de la madera hasta la llegada de la primavera verano en el momento que efectué su metamorfosis encerándose en una pupa.



Termita


Las termitas son pequeñas criaturas que miden en promedio entre 4 y 15 milímetros de longitud. Pero existen especies como Macrotermes bellicosus, cuyas reinas miden poco más de 10 cm de largo. Las reinas tienen ojos con una calidad óptima para sus requerimientos, pero la mayoría de las termitas trabajadoras son completamente ciegas al carecer de órganos de la vista. Otras cuentan con ojos que funcionan exclusivamente para la orientación o la detección del día y la noche. Solo algunos tipos de termitas aladas poseen ocelos al lado de los ojos. Los ocelos son estructuras fotorreceptoras simples útiles para la visión. Los ejemplares ciegos se guían a través de sus antenas, las cuales detectan el contacto con la piel, diversos tipos de olores como las feromonas, así como el calor y las vibraciones. También fungen como sentido del gusto. Las señales químicas, mecánicas y feromónicas, contribuyen a un proceso comunicativo eficiente entre los individuos ciegos.

 

Su distribución es muy amplia y abunda en los ecosistemas de selvas tropicales y pastizales a nivel mundial. Se encuentran en todos los continentes, excepto en la Antártida, así como también están ausentes de las zonas septentrionales y meridionales de bajas temperaturas.

Varias especies de termitas han sido transportadas por los humanos durante sus travesías de continente a continente. Esto, a través de envíos de madera, ya sea en presentaciones naturales o convertidas en cajas, muebles y otros objetos. Algunos tipos de termitas se especializan en madera seca y trabajada, por lo que soportan viajes de largas distancias y en condiciones distintas a las naturales. Por otro lado, otras especies como los miembros que pertenecen a la familia Rhinotermitidae no pueden sobrevivir en entornos secos prolongados, ya que requieren humedad.

Se identifican tres variedades de grupos ecológicos de termitas: las de madera húmeda, las de madera seca y las subterráneas.

Las de madera húmeda anidan en madera y suelos con altos niveles de humedad; es decir, superficies blandas. Los bosques de coníferas representan el hábitat óptimo para este tipo de termitas al tener entornos frescos y húmedos cercanos a cuerpos de agua.

 

Sin embargo, las termitas de madera seca Se localizan en bosques de madera dura, así como en ambientes urbanizados donde abundan las maderas para construcción, muebles, postes de servicios públicos, cercas, puertas y ramas muertas, por mencionar algunos ejemplos.

Las termitas subterráneas se caracterizan por construir nidos en los suelos conectados con madera o superficies húmedas. Las termitas subterráneas se consideran problemáticas dentro de las zonas urbanizadas, ya que sus grandes números pueden invadir, dañar y debilitar hogares y edificios.

 CONTROL DE LA TERMITA:

 

El uso de barreras físicas en el combate de las termitas subterráneas está dado básicamente por tratamientos antes de la construcción. Dentro de las más utilizadas se encuentran la utilización de arenas de granulometría uniforme o también la instalación de malla metálica . La granulometría de la arena ocupada no debe permitir que las termitas subterráneas pasen por espacios interfaciales. Los granos de arena tienen que ser de un tamaño suficientemente grande para que no puedan tomarlos con sus mandíbulas y moverlos. La obtención de estas arenas es difícil, de un costo relativamente alto, y el sistema no resulta muy efectivo. En estudios de campo se ha demostrado que el empleo de mallas de acero inoxidable disminuye la actividad de varias de las especies de termitas estudiadas. Estas mallas poseen orificios muy pequeños que impiden su paso. Pueden ser usadas con mayor efectividad como una barrera horizontal continua, instalada antes de la construcción de una estructura.

 

Uso de cebos: este sistema contempla la instalación de estaciones en el suelo cada 4 metros aproximadamente alrededor de estructuras afectadas. Las termitas subterráneas ubican las estaciones y se alimentan de madera dispuesta en ellas. En las estaciones activas, esto es en aquellas que presentan termitas vivas, se reemplaza la madera por un cebo de celulosa impregnado con un insecticida. Las termitas se alimentan del cebo, lo cual les causa una mortalidad retardada. Los cebos más efectivos incorporan insecticidas de acción lenta con el fin de que puedan ser llevados a toda la colonia, utilizando el sistema de galerías. Mediante el hábito de la trofalaxis, que es la entrega “boca a boca” de material alimenticio de un insecto a otro, el producto se transfiere a los reproductores y a los restantes miembros de la colonia que no han estado en contacto directo con el cebo, causando una mortalidad generalizada.

 

Existen eficaces medidas de prevención, consistentes en crear un ambiente menos favorable al desarrollo de las termitas subterráneas. Algunas son:

  • Reducir las fuentes de agua permanentes y estacionales, así como la humedad dentro de las viviendas. Las instalaciones de agua no deben tener filtraciones y la red de evacuación de aguas lluvia tiene que ser adecuada.
  • Disminuir el riego alrededor de construcciones, reemplazando por ejemplo las plantas por aquellas que requieren menor riego.
  • Es importante disminuir la oferta de celulosa en contacto con el suelo. Ello implica mantener sobre el nivel del terreno las estructuras de madera, pilares, enchapes, porches y leña, entre otras. Hay que remover troncos cortados y no dejar desechos o escombros de celulosa enterrados en el sitio.
  • Eliminar las plantas colocadas muy cercanas a los muros de la vivienda.
  • Evitar el traslado de maderas, escombros, leña, durmientes o suelo desde lugares sospechosos de presencia de termita subterránea.
  • Utilizar madera tratada cuando se requiera que ésta quede en contacto directo con el suelo.