Recuperando el equilibrio

ecobios es una apuesta de SISCOP que tiene como objetivo el control de organismos nocivos sin empleo de productos biocidas.

 

“Las plagas son el fruto de un desequilibrio ambiental normalmente provocado por la actividad humana” (Bernardo José Abal Durán)  albergado por este planteamiento, se entiende que la clave no está en provocar más desequilibrios mediante el empleo de químicos, sino en recuperar el equilibrio perdido a través de otros medios.

 

 

Tres premisas ecobios:

 

1. Análisis de la necesidad real de una actuación. En muchas ocasiones el “problema”,  sea por la presencia de un organismo no deseado, o sea por un estado higiénico que pudiese promover la aparición de tales organismos,  tiene su solución en el modificación del comportamiento humano.

 

2. Cuando el comportamiento humano sea inmodificable, entonces debemos actuar sobre el comportamiento de organismo no deseado, para ello podemos proceder al empleo de deshabituantes (productos de origen natural que incomodan al organismo diana produciendo su salida del entorno a proteger) o sistemas mecánicos que provoquen un ambiente hostil o desagradable para el organismo no deseado.

 

3. Reducir el consumo de agua en cualquier tipo de actuación.   El empleo de agua como elemento en el que se diluye determinados productos debe ser controlado, puesto que puede producir un doble daño; por un lado el consumo del propio liquido vital y por otro lado la generación de un residuo líquido que pudiese dificultar su tratamiento y reinserción en el ciclo del agua.

 

 

 

ecobios  no se limita al campo del control de organismos nocivos o control de plagas, sino que trata de llevar el habito de estas tres premisas a todo el cuadro de la higiene y procedimientos de limpieza, colaborando con empresas del sector y distribuidores de sistemas que promocionen tales premisas que fundamentan nuestra política ambiental.

Consejos


CONTROL DE HORMIGAS

 

Podemos emplear diferentes medios domésticos de fácil alcance para evitar la presencia de estas hormigas en las cocinas y otros ambientes que queramos proteger.

 

La Harina de maíz además de interrumpir los rastros de olor de las hormigas, provoca lo muerte de los insectos que lo ingieren, ya que son incapaces de digerirlo, también pueden ser de utilidad  las Cáscaras de pepino y cítricos,  las hormigas las evitan, ya que al descomponerse se vuelven tóxicas para ellas.

 

La hoja de menta o las bolsas de té sirven para ahuyentar a las hormigas al igual que algunas hierbas y especias que desprendan fuertes olores, ya  que repelen a las hormigas. Colócalas en armarios y cajones. Además, la canela, la pimienta negra o el ajo cumplen la misma función, por lo que prueba a espolvorear esas especias en zonas donde has visto hormigas. También los Granos de café. El olor que desprenden actúa como un repelente para las hormigas. Colócalos en puntos estratégicos, como el jardín y alrededor de la parte exterior de tu casa.

 

Estos insectos no son nada amigos del Zumo de limón, ya que perturba su sentido de la orientación. Rocíalo por las zonas donde veas hormigas. Del mismo modo el  vinagre mezclado con agua a partes iguales es otro líquido que las hormigas aborrecen. Su fuerte olor te ayudará a repelerlas. Además, el vinagre elimina los rastros de olor que utilizan estos insectos para moverse, por lo que es muy eficaz. Espárcelo por los rincones y zonas en las que veas hormigas, prestando especial atención a las encimeras, fregadero y ventanas.

 

Los Polvos de talco o tiza son un repelente natural de hormigas. También puede ser útil el Bicarbonato de sodio y azúcar es una mezcla nociva para el cuerpo de las hormigas, por lo que huirán de ella.



 

CONTROL DE RATAS Y RATONES

 

El primer paso es siempre corregir nuestros hábitos y las deficiencias estructurales., evitando dejar comida a su disposición y la existencia de huecos por los que puedan acceder a los locales. 

 

Tanto las ratas como los ratones son animales molestos que, al reproducirse a gran velocidad, pueden llegar a convertirse en un auténtico problema de salud e higiene.

Si bien es cierto que cada vez es menos habitual encontrar a estos animales en zonas urbanas, aún es común tener problemas con ellos en zonas rurales o en núcleos urbanos que no cumplan las normas de higiene necesarias. Para evitar las plagas de ratas y ratones, existen multitud de raticidas sintéticos que actúan como veneno pero, es precisamente debido a este efecto tan peligroso, que se recomienda optar por soluciones menos drásticas.

 

Una de las formas de ahuyentar a ratas y ratones con remedios caseros, de forma rápida y efectiva es mediante el uso de amoniaco. El amoniaco desprende un olor que recuerda al de la orina de algunos animales, entre ellos, al de los gatos. Esto hace que tanto ratas como ratones huyan de los lugares que huelen de esta forma, ya que lo identifican con la presencia de gatos, uno de sus principales depredadores. Para ahuyentar ratas con amoniaco, debes colocar recipientes pequeños con esta sustancia en los puntos estratégicos donde puedan aparecer los roedores. Por lo general, lo más aconsejable es colocarlos donde se hayan visto a las ratas o donde se hayan encontrado excrementos de los roedores.

Ten en cuenta que la cantidad de amoniaco que necesitas para ahuyentar a ratas y ratones es muy pequeña, ya que solo necesitarás que huelan el líquido no que lo consuman.

 

La mezcla aceite de ricino y agua a partes iguales también ofrece grandes resultados si se rocía sobre plantas y espacios de los que quieres ahuyentar ratas y ratones. El fuerte olor de la mezcla actuará como repelente natural y los mantendrá a raya.

Si la población de estos roedores es excesiva y requiere  la eliminación de parte de la población, se podría recurrir a trampas de bicarbonato de sodio. Sin embargo, debes tener en cuenta que en este caso no vas a ahuyentarlas, sino que las atraerás a un cebo que las matará.

 

 

Si quieres apostar por esta opción, debes mezclar azúcar y bicarbonato de sodio a partes iguales. Una vez tengas la mezcla hecha, colócala en un recipiente y ponlo en el lugar donde hayas visto a los roedores para que el azúcar atraiga a las ratas y estas se coman el cebo. El efecto del bicarbonato de sodio en el cuerpo de las ratas hará que se empiece a producir gas en su interior, pero como las ratas y roedores no pueden expulsar los gases en forma de eructos, la acumulación de gas en su cuerpo las matará. Este método se debe repetir hasta que compruebes que no hay ratas ni ratones a la vista.